Curiosidades. Si te acercas por la iglesia del Cristo, en la parte baja de la Catedral, podrás ver restos romanos. En 1982 y 1983 se realizaron unas excavaciones arqueológicas que encontraron restos del asentamiento romano que fundó la ciudad, entre ellos unas termas y fortificaciones. Una parte de los cien metros cuadrados en los que se trabajó puede contemplarse a través de un pavimento de cristal de la nave norte de la capilla.
Centro de Santander
Busca el sol con catalejo
Ángel, Javi y David, unos carniceros de primera en la calle Castilla
En la carnicería de Ángel, en la calle Castilla desde 1993, hay producto para todos los gustos. Ternera, cordero, pollo, cerdo y lechazo para los que cocinan como toda la vida. Y un sinfín de platos preparados, como san jacobos, croquetas o pollo rebozado, para los que van con un poco más de prisa. Variedad en producto y también en precio porque hay que adaptarse a todos los bolsillos.
Caja Cantabria se fundó con 35.000 pesetas
Curiosidades. El origen de Caja Cantabria se remonta a 1898, cuando Modesto Tapia, un industrial burgalés afincado en Santander, dejó en testamento 45.000 pesetas para fines benéficos. El gobernador civil de la época, Francisco Rivas, destinó 35.000 pesetas del legado a fundar el Monte de Piedad de Alfonso XIII y Caja de Ahorros de Santander. El primer consejo se formó el 11 de febrero de 1898, con la participación del Ayuntamiento de Santander, la Liga de Contribuyentes, la Cámara de Comercio, el Obispado y la Diputación Provincial. El 28 de abril, la Reina Regente, María Cristina, sancionó los estatutos y el 3 de junio se constituyó como tal. Desde el 1 de enero de 2011 realiza su negocio bancario a través de Liberbank, una entidad constituida junto a Cajastur y Caja de Extremadura. Cosas de la crisis. Como recuerdo de los buenos tiempos nos queda el majestuoso edificio de la plaza Porticada. Hoy solitario, unicamente acompañado por la lluvia.
Una cebra en la calle Lealtad
La calle Lealtad y Emilio Pino están de estreno. Han cambiado el look asfalto por el cebra, que es mucho más ‘cool’. Un cambio de armario bien serio. Deshacerse de los coches y hacer más hueco al peatón. ¡Qué gustazo! Y para celebrar la renovación van a montar una fiesta. Música, actividades infantiles y merienda solidaria para la Cocina Económica de Santander. Date un paseo por la zona este viernes a partir de las 11,30. Y si quieres contarle algo a los políticos municipales, aprovecha que también estarán por allí.
Visi trabaja con la luna y las mareas
Visi, 75 años, y más de 40 vendiendo carnada en Santander. Al principio en la grúa de piedra y ahora frente al bar del Moro, al final de Marqués de la Hermida. Gusana roja, blanca, de tubo, muergo, almejas… “Soy la gusanera mayor del reino”, dice entre sonrisas, “también la más antigua” y presume de insignes clientes como Severiano Ballesteros o el mismísimo Revilla. Y después le sale el alma de poeta: “Trabajamos con la luna y las mareas”. Y más tarde el de meteoróloga: “El tiempo que hará nos lo dice la gusana. Si le cuesta salir viene malo y si es fácil cogerla viene bueno”. Cuánto oficio, por favor. Depende del coeficiente de las mareas se mueven de una ría a otra en busca del mejor género, que cuidan como si fuese un bebé. La gusana fina la arropan con serrín de chopo, que les alarga la vida. Y así, en tiempos de móviles, internet, tecnología y mucha prisa, hay quien todavía se gana la vida recogiendo bichos del mar y respetando los tiempos que marcan las estrellas. La vida sencilla.
La pared de las palabras
Curiosidades. La rampa de Sotileza está llena de palabras. 611 metros lineales de texto. 221 metros cuadrados de letras recortadas en panel composite de aluminio. Con un poco de paciencia se puede leer una transcripción de textos de El Paredón, tomados de la novela de José María Pereda titulada como el nombre de la rampa, Sotileza. Este ejemplo de arte urbano es obra de la artista santanderina Concha García. Animaos, subid a verlo, es bonito.
A vender con el chubasquero puesto
Subiendo al cerro de Somorrostro
Curiosidades. La Catedral de Santander está subida en un alto. El cerro de Somorrostro. Desde allí, al principio de los tiempos, se dominaba la bahía. Era un enclave estratégico. Hoy @miguelamiguelez lo ha subido entre piedras y arcos.
Isabel, la quiosquera de Paseo Pereda, 5
Isabel reparte información desde las 6:30 de la mañana, hora a la que abre el quiosco de Paseo Pereda, 5. Ahí la tienen, rodeada de revistas. Y de libros. Y de cómics. Ojo a los ejemplares de Mortadelo y Filemón sobre el ventanuco por el que despacha. Hay ratos de trabajo que comparte con Alberto porque las jornadas laborales son extensas. Cierran a las 9 de la noche. Y así, desde hace 12 años. Pero no siempre fueron vendedores de historias. Isabel, muy aficionada a la costura, tuvo una tienda de telas de importación en la calle Castilla y Alberto se dedicó durante un tiempo a la hostelería. Pero una vida da para mucho. Para tanto que están en plena expansión de negocio. Este verano también gestionarán el quiosco del Rhin. Suerte con la nueva aventura.



