Santander también llora a las 78 víctimas mortales del accidente de tren de Santiago. La bandera más importante de la ciudad está a media asta en señal de luto.
Centro de Santander
Reunión tuitera santanderina
Twitter, esa red social que a @miguelamiguelez le ha servido para conocer a toda esta cuadrilla. @RSanEmeterioP, @lfonsotome, @AlvaroMachinT, @gordaliza, @1976Agus, @juanpt, @javiernoriegago, @ConchiSolanas y @PacuSierra. Porque lo bueno es dar el salto y, cuanto antes mejor, de lo virtual a lo real y echarse unos pinchos como los que ahora se están comiendo en El Diluvio. La del sombrero es la única sin Twitter. Es Amalia, la señora de Miguélez, y dice que con el del marido ya le vale. Y a veces, hasta le sobra.
El Chupinazo de la Semana Grande de Santander 2013
Ya llegan las comparsas al Chupinazo de la Semana Grande
Todo a punto para el Chupinazo de la Semana Grande
La plaza del Ayuntamiento ya está preparada para el Chupinazo que dará el pistoletazo de salida a las fiestas de la Semana Grande de 2013. Será esta noche a las 21:45 horas y lo lanzará el alcalde Íñigo de la Serna desde el balcón. A las 20:15 horas saldrá desde Puertochico el Gran Desfile del Chupinazo que recorrerá las principales calles santanderinas hasta llegar a la plaza con las peñas taurinas, casas regionales, charangas, batucadas, pasacalles, el circo y muchas otras sorpresas.
Para que no os perdáis ni un sólo acto de las fiestas grandes de Santander aquí os podéis descargar el programa de actos. ¿Ya tenéis listo el pañueluco azul?
El hospital de San Rafael: de hospicio a sede parlamentaria
Asilo, hospicio y casa para pobres. Esos fueron los orígenes del hospital de San Rafael allá por el 1791. Lo llevaban las monjas de la Caridad hasta que se convirtió en centro asistencial clínico en 1820. Recibió heridos de la guerra de la Independencia y de la explosión del Machichaco y curó enfermos hasta que la Casa de Salud Valdecilla cogió el testigo. Desde los años 80 sus paredes dan cobijo a los políticos que dirigen el futuro de la región. A ver si el pasado de este regio edificio les llena de inspiración.
Correos, al derecho y del revés
La vida marinera de la calle Alta
Una medianera ciega de la calle Alta se convirtió en 2003 en un mural donde se refleja cómo vivían los vecinos de la zona a finales del XIX. Aunque hoy nos parezca mentira, la historia del barrio estuvo muy vinculada al mar puesto que el Cabildo de Arriba fue refugio de pescadores y marineros de Santander. Así lo retrató José María de Pereda en su obra Sotileza. Y de esta obra cogió la inspiración José Ramón Sánchez, autor del boceto de la obra.
Los cántabros en la Edad Media
Este tapiz está en el Parlamento de Cantabria. Reproduce en gran tamaño una obra artística de la Edad Media en la que aparecen los nombres de ‘Cantabria y los ‘cántabros’. El original es una pequeña tablilla de marfil que se encuentra en el monasterio de San Millán de la Cogolla. Fue fabricado por Talleres Herrero-Flandes Trapestries de Bélgica.
La plaza de toros de Cuatro Caminos tuvo dos antecesoras
Curiosidades. Santander tuvo una plaza de toros en la calle Burgos. Fue la primera de la ciudad. Debido a su pésimo estado el 4 de agosto de 1859 se construyó otra en la zona de Molnedo, con un aforo de 6.700 espectadores, con tendido y un par de pisos. Allí se lidiaron corridas poco más de 30 años, porque en 1890 la sustituyó la actual de Cuatro Caminos, que ya está ansiosa por recibir a los toros y toreros de la feria de Santiago. Del 20 al 27 de julio pasarán por el coso santanderino ‘El Juli’, Juan José Padilla, Morante de la Puebla, José María Manzanares o Miguel Ángel Perera. El diestro de la estatua es Félix Rodríguez, nacido en Santander el 26 de junio de 1905, aunque se le ha considerado como valenciano porque se mudó al Mediterráneo con pocos meses de vida. Aseguraba Ventura Bagüés, crítico de aquellos tiempos, “que le faltó el canto de un duro para ser figura del toreo y que su arte estuvo proyectado a base de la inteligencia y del dominio sin influencia alguna del ‘belmontismo’, sino del ‘joselismo'”.





