raqueros

¡Quién fuese raquero!

raquerosybarcoA los que nos gusta vivir en la contemplación los raqueros nos dan una envidia tremenda. Siempre mirando lo que pasa en la bahía. Que si un barco viene y otro se va, que si Peñacabarga hoy se ha puesto el sombrero, que si el pescador de al lado ha sacado un cachón, que si viene un turista y me acaricia… Viendo el paso del tiempo sin que les salga una arruga.

A los raqueros les puso nombre un inglés

raquerosCuriosidades. La palabra raquero proviene del inglés. De ‘wrecker’, ladrón de barcos o saqueador de naufragios. Cuando llegaban naves desde Gran Bretaña, los cacos de Santander se acercaban al puerto para dar el palo a pasajeros y tripulación de los barcos recién amarrados. Presas fáciles. Al darse cuenta del robo los pobres ingleses gritaban ‘wreckers’. Palabra que al santanderino le sonaba como ‘raquer’ y que finalmente castellanizó como raquero.

Carlos y Margarita, con la caña a cuestas en la bahía

pescadoresbahiaTiene que caer la del pulpo para que Carlos y Margarita no pasen la tarde pescando junto a los raqueros. Son fijos. Carlos, de Santoña, dice que prácticamente nació en el mar, que cuando era albañil aprovechaba los fines de semana para tirar la caña, pero que desde que está jubilado no deja pasar ni un día. Coge a Margarita, su mujer, los bártulos de pesca y baja en autobús desde General Dávila con la ilusión de volver a casa con la cesta llena de cachones. De vuelta, Margarita coge las riendas de los fogones. Le encanta cocinarlos con patatas. Y sus tres hijos chupándose los dedos.