Las lastras del Camello aprovechan la marea baja para ver amanecer. Y la fauna que en ellas vive también. Cambaros, maragatas, lapas, caracolillos y alguna que otra quisquilla le dan la bienvenida al día.
Sardinero
A tostarse al Sardinero
Tres casinos en un mismo solar
Curiosidades. El Gran Casino del Sardinero no es el primero que hubo en Santander. Tuvo dos antecesores. El primero se construyó en 1870 y fue sede de numerosas fiestas a las que acudieron Amadeo de Saboya, Alfonso XIII o Victoria Eugenia. Le sucedió un nuevo edificio en 1901, que dejó paso al actual inaugurado en 1916. Eso sí, todos se izaron en el mismo solar. Frente a la Primera del Sardinero.
Barcos que juegan al tres en raya
El Sardinero tiene ganas de bañistas
De paciente pesca
El sol se asoma por el cabo de Ajo
Extraterrestres en las Llamas
Lines, la guardiana del parque de Mataleñas
A Lines no le gusta la casa. Vive en la calle Castilla, pero donde pasa el día, todos los días, haga sol, llueva o truene, sea primavera, verano, otoño o invierno, es en el parque de Mataleñas. Desde que amanece hasta que anochece. Es como la guardiana del parque. Conoce a todo lo que se mueve. Y ahí estaba hoy con su paraguas, su botella de agua, bien abrigada y de rojo. Para darle color al día.








