Ya están aquí. El otoño se aposenta, llega el frío y con ellos los estorninos. Esta mañana miles de ellos volaban por los alrededores de los jardines de Piquío. Convivirán con nosotros hasta marzo así que paciencia y ojo con los regalitos que dejan a su paso.
Sardinero
Nubonas en el Sardinero
Día de cabaña
Piquío es el mejor marco para el mar
Navegar al cobijo de un árbol
El Camello se ha levantado rodeado de caloca
El alemán lleva veinte años limpiando las playas del Sardinero y en la vida había visto el Camello con tanta alga de la buena. Lo curioso es que sólo ha llegado a esta zona porque el resto del Sardinero ha amanecido bien limpio. A estas horas ya apenas quedan restos. El cendo es el oro del mar y ya se la han llevado para hacer negocio.










A estos chicos les corre el surf por las venas. Se han pegado un madrugón de domingo para meterse al agua. Todo para disfrutar de la soledad mientras cogen las olas que rompen en el muro del Chiqui.





