Sí, es el mensajero de Carrillo. Los seguidores de la serie Isabel de Televisión Española seguro que ya lo han reconocido y esta noche volverá a entrar en nuestras casas desde la pequeña pantalla. Se llama Hector Astobiza y es cántabro, nacido en Santander y criado en Somo. LLeva ya más de una década por tierras madrileñas ganándose el pan. Sobre todo en teatro pero también haciendo series de televisión. Además de en Isabel, lo hemos visto en Cuéntame, Amar en tiempos revueltos o en Hermanos y detectives. “Es un lujo poder estar en una serie histórica, dándote el gusto de montar a caballo, de vestir de época y de aprender de todos los actores con los que convives durante el rodaje. Lo que pasa es que quiero más. Cuando tienes un personaje episódico hay días que estás más pendiente de lo técnico que de otra cosa. Disfrutaría más si tuviese mayor continuidad, pero no me quejo porque la experiencia es estupenda y las sensaciones muy buenas”, dice Astobiza a El Tomavistas de Santander. Lo de actuar ya le gustaba desde el colegio. “Cuando había la oportunidad de participar en una función siempre me presentaba como voluntario. Acabé el bachillerato y tuve la certeza de que debía seguir ese camino. Estuve cuatro años en la Escuela de Arte Dramático de Santander, en el Palacio de Festivales y continúe los estudios en la escuela de Mar Navarro en Madrid. Un hobby maravilloso lo he convertido en mi profesión y en una forma de vida”. El trabajo en televisión lo combina con el teatro. Con la compañía Morboria empieza ya a ensayar Picnic de Arrabal y tiene un espectáculo infantil de cuenta cuentos que le encantaría traer a Cantabria. Todavía no ha actuado en la región y es una espinita clavada que tiene en el corazón. Amigos programadores, ábranle un hueco este invierno para que traiga su arte a Cantabria, que es bonito ver a la gente triunfar en su tierra. Y para los fans, su twitter es @HectorAstobiza. “Desde que lo uso estoy más en contacto que nunca con la tierruca y además puedo charlar con la gente directamente. Es fantástico”. Ya le podéis dar a seguir.
Gente corriente
Hugo Lebaniegos, el despertador de Onda Cero Cantabria
7,15 de la mañana. Suena la radio despertador y allí está, como todos los días, la voz de Hugo Lebaniegos. Nos quitamos las legañas con su boletín informativo y encaramos el día bien informados. Ya podemos tomar el café tranquilos porque oficio no le falta. Nos cuenta que con 18 años empezó a hacer sus pinitos con los micrófonos. Su hermana mayor se fue a Inglaterra y en lugar de mandarle cartas le enviaba casetes grabadas con las novedades del vecindario en formato informativo. “Me imaginaba que era un reportero y me lo pasaba de cine”. En el 87 le dieron la primera oportunidad frente a un micrófono profesional. Fue en radio Foramontanos, la cadena municipal de Cabezón de la Sal, de donde es oriundo. Y después se fue a Torrelavega, donde hacía un programa de música ‘heavy’ en Radio Estudio 88. “Por aquel entonces tenía melena”, dice Hugo, “y trabajaba en una fábrica de muebles, barnizando”. En el 92 llegó el primer contrato. Una beca de la Once en Onda Cero Santander de cinco meses, después una vacante le dejó un puesto que supo aprovechar y desde entonces ya han pasado 21 años. Nada más y nada menos. La radio la alterna con la presentación de galas, eventos y espectáculos. Hoy, por ejemplo, estará en Noja, en el palacio Albaicín, entregando los premios Nécora. Zebra Publicidad es quien le representa. Y el próximo lunes, a las 7,15 de la mañana otra vez sonará su voz en la radio despertador.
En el bar Juani te tomas algo y el pincho es gratis
Apunten la dirección. Marques de la Hermida, 35. Y el nombre del que está detrás de la barra. Pedro Graña. Según su hermano @pelicato “es un cocinero del copón”. En abril se hizo cargo del bar Juani y desde entonces si vas a tomarte algo te invitan a la tapa. Hace menús de entre 9 y 10 euros que cocina al momento y tiene en marcha un club de la hamburguesa. Pan horneado en el mismo local y carne natural, sin colorantes ni conservantes. “Saben distintas”, dicen los feligreses del lugar. Y si tienes prisa te lo puedes llevar a casa, o al trabajo, o al campo o a la playa. También organiza comidas y cenas para grupos. Le das presupuesto y te olvidas. Ah, y es centro de reunión de tuiteros santanderinos. El wifi gratuito, indispensable. Un bar 2.0.
Omer Ilksen trae desde Estambul su arte total
Omer es turco. Nació en Estambul y lleva seis meses viviendo en Santander. Lo ha traído el amor. Nada hay más importante en este mundo. Y con él ha llegado su arte. ¿Veis esa abstracción roja? Pues en ella Omer refleja lo que está pasando en Siria. La destrucción y la sangre que provocan las guerras. Pero siempre abriendo una puerta al optimismo. Lo titula ‘Todos los problemas tienen solución’. Bonito sería que fuese de forma pacífica. Omer es un artista total: pinta sobre múltiples temas y con diferentes técnicas (acrílico y carboncillo con tiza, con el que hace retratos repletos de fuerza, son sus favoritas), esculpe y es un enamorado de las instalaciones. En su cabeza tiene perfilada una exposición de gran formato y ya está buscando local donde montarla. Y esta temporada empieza a impartir clases de dibujo. No para. Si queréis información sólo tenéis que escribirle a su página de Facebook. Los que le conocen dicen que es un evocador de sueños y que refleja lo que pasa en el mundo y todas sus emociones en su obra. Aquí os dejamos tres ejemplos.
Camera café, fotos y cafetería en un mismo local del Sardinero
María y Nacho son fotógrafos. Llevan una década haciendo foto de estudio, fotoperiodismo y bodas, bautizos y comuniones. A finales del año pasado dieron un paso más. En un viaje a Londres, cerca del Museo Británico, vieron una tienda de productos fotográficos de segunda mano que también era cafetería. El local se llamaba Camera café. Les gustó tanto la idea que la han importado al Sardinero. Con un pequeño retoque. Ellos hacen fotos, en lugar de vender cámaras. El concepto es trabajar en un ambiente familiar. Tomarte un café o un té y charlar mientras te enseñan las fotografías que hacen, cuál es su modo de trabajar y lo que pueden hacer por ti. Una buenísima manera de romper el hielo y llegar a acuerdos. Si te apetece tomarte algo con ellos están junto a la iglesia de San Roque, en la avenida de los Infantes 85. Son muy majos.
Francisco Callejo, el carnicero artesano de Feygón
Creció correteando entre piezas de carne y mostradores. Así que de casta le viene al algo. Francisco Callejo, de padres carniceros, lleva toda una vida tras el mostrador vendiendo carne de primera en los bajos de Feygón. Y como el oficio lo tenía dominado desde joven, pues decidió liarse la manta a la cabeza y montar una pequeña fábrica de embutidos en la Maruca, donde diariamente hace su propio jamón de york, pavo, salchichas, filetes de sajonia, chistorra… y hasta paté de cabracho. Del Sardinero le gusta “su paisaje”, con esos paseos por la playa que se pega a primera hora de la mañana, que le ayudan a afrontar el día con el cuerpo y la mente despejada y sobre todo “su paisanaje”, vecinos educados con los que es fácil tratar, que suelen ir tranquilos por la vida. Junto a Callejo, está Francisco Nuñez, su ayudante paraguayo que está encantado de vivir en Santander. Así que ya saben, si andan por los aledaños y necesitan algo de carne sólo tienen que hacer una visita a Francisco Callejo.
Santander en Boga, unos locos del remo y las embarcaciones antiguas
¿Veis a estas chavalucas? Pues no sabéis cómo reman. Forman parte de la asociación Santander en Boga y salen a remar por la bahía todos los fines de semana del año en embarcaciones tradicionales de Cantabria. Lo del motor se lo dejan a otros. Y lo digo por experiencia propia porque acabo de bajarme de una trainera en la que me han iniciado con todo el cariño y paciencia. No es fácil seguir el ritmo un día de fuerte nordeste como el de hoy. En mi dedo gordo ya asoma una ampolla. Santander en Boga se formó hace cuatro años con la intención de recuperar las señas de identidad de la bahía pasando ratos divertidos de ocio. Chepe, nieto de Juan Cuesta Ucelay, antiguo director del Instituto Oceanográfico, es quien lidera el proyecto y sueña con que por las aguas santanderinas vuelvan a navegar antiguas embarcaciones con las que antaño se pescaba a remo y a vela al tercio y que esté en boca de todos el lenguaje y el oficio de la construcción naval. Por cierto, gran patrón de la trainera, en la que hasta nos ha contado algún que otro chiste y nos ha enseñado las aves que nos hemos encontrado en el camino: patos, cisnes, cormoranes, garcetas, fochas… También quieren establecer amistad con otros locos de embarcaciones antiguas y el remo de País Vasco, Bretaña o Irlanda e invitarlos a conocer nuestra maravillosa bahía. Desde aquí les deseamos toda la suerte del mundo porque el proyecto no puede ser más bonito. Y gracias a Nanda, María Eugenia, Carmen, Ana, Mati, Irene, Margarita, Chepe y perdonad a los que me dejo, por este bautismo al remo de hoy. En próximos post habrá alguna foto de la excursión.
Aquí está Chepe, junto a una embarcación de hace más de cien años que hoy mismo ha estado navegando por la bahía.
Jimmy Barnatán, el bluesman santanderino
Vaya verano que lleva el bueno de Jimmy. No para. Con tres conciertos por semana en agenda está inundando de blues cada rincón del país. Mañana le toca a su tierruca santanderina. En la sala Black Bird (Vista Alegre, 13), a eso de las 21,30, pondrá a tono sus cuerdas vocales y hasta ejercitará sus dedos para darle al piano, cosa casi inédita en sus conciertos. “Compongo todas las canciones al teclado, pero en público soy un poco vergonzoso”. El polifacético Barnatán, actor, escritor y músico, llega a su cita con El Tomavistas de Santander con la legaña puesta, pero con una sonrisa imborrable y un desparpajo que conquista. “Ayer me lié por Peña Herbosa”, dice, fiel a su carácter de chico malo. “Me han echado de todos los colegios, hasta de la escuela de música creativa”. Y disfruta como un niño con las rabas y el vermut que acompañan a la charla. Se le ve feliz con el nuevo disco que está a punto de salir del horno. A finales de septiembre en su tienda de discos, en formato CD, vinilo y también en Itunes. ‘Room 13’ será una joya de colección porque a las canciones se sumará una radionovela, de las de antes, con voces de Álex Angulo, Adriana Ugarte y el Gran Wyoming. Nada más y nada menos. “Será como un cuento de blues, algo muy potente”. Como aperitivo aquí está el primer single, ‘Put three candles on the road for me’, una balada espectacular en la que presume de voz cálida y elegante.
Le Club Estéreo componen, tocan y cantan ‘indie-pop’ en Santander
Tres santanderinos y una donostiarra forman el grupo de música ‘indie-pop’ Le Club Estéreo. Y en El Tomavistas de Santander estamos encantados de presentar el video de su canción ‘Fireflies’, con imágenes inspiradas en la película ‘The man with a movie camera’ del director soviético Dziga Vertov. Lo rodaron en sólo 24 horas y el resultado es bien bueno.
David, José Luis, Carlos y Elisabeth, con profesiones tan dispares como el I+D o la venta mayorista de pescado, componen canciones “como afición, sin más pretensiones que hacer las cosas bien, llegar con nuestra música a cuanta más gente mejor y tocar en directo en bares de Cantabria”. De vez en cuando se les puede ver en el escenario de Opium cantando en inglés porque “en español se hace muy difícil”, aunque reconocen que están en “pleno debate sobre el idioma de sus canciones”. Lo importante es que sigan poniendo música a la ciudad y compartiéndola con todos.
Los futuros socorristas se entrenan en el Sardinero
A las 8,30 de la mañana ya están haciendo prácticas en la primera del Sardinero. Piragua, tabla de surf, nado… Cogen fondo y aprenden trucos para vencer al mar cuando éste se pone peligroso y hay que entrar a salvar a algún bañista imprudente. Gonzalo, el de la camiseta negra, es el profesor de todos esos chavales, que en nada, serán socorristas. La Escuela Municipal de Salvamento es la encargada de la instrucción desde los años 80. Por cierto, el fin de semana del 6 y 7 de julio en la playa del Ris, en Noja, se celebra el Campeonato de España y algunos de ellos participan. ¿Les vamos a animar o qué?






