La farola del embarcadero quiere dar una vuelta por la bahía, aburrida de estar inmóvil, anclada siempre en el mismo lugar. Ha decidido subirse a los Regina para que, desde lo más alto del puesto de mando, le enseñen El Puntal, Pedreña y Somo. Le da igual que llueva porque sabe que le espera una buena excursión.
bahia de santander
Navegar con un cascarón de nuez
¡Quién fuese raquero!
A los que nos gusta vivir en la contemplación los raqueros nos dan una envidia tremenda. Siempre mirando lo que pasa en la bahía. Que si un barco viene y otro se va, que si Peñacabarga hoy se ha puesto el sombrero, que si el pescador de al lado ha sacado un cachón, que si viene un turista y me acaricia… Viendo el paso del tiempo sin que les salga una arruga.
Lo que habrá visto este noray
El Brittany Ferries saluda a Cantabria Infinita
Descanso junto a la bahía
Solitaria boya en Los Peligros
La bahía menguante
Curiosidades. Los expertos estiman que más de la mitad de la extensión inicial de la bahía se ha rellenado y que ha perdido el 40% del volumen de agua. El hombre deja huella allá por donde anda. La ampliación del puerto y la construcción de áreas residenciales e industriales son los causantes del cambio.
Será por cañas
¡Vaya vistas desde Peñacastillo!
@miguelamiguelez ha visto hoy amanecer desde Peñacastillo y por las vistas que nos enseña ha merecido la pena la pequeña ‘escalada’. Una ligera niebla tapaba la bahía presidida, como siempre, por Peñacabarga y las columnas de humo de Nueva Montaña Quijano se deshacían en su ascensión al cielo. Sí, esa cosa horrible, a la derecha de la imagen es el aparcamiento de Pryca.








