Pues depende. Si accedes por el lado izquierdo son 156 escalones y si bajas por el derecho, 157. Merece la pena el esfuerzo porque Mataleñas es una de las playas más paradisiacas de Santander con un color de agua que muchos días se torna turquesa.
Sardinero
El sol limpia las nubes del amanecer
Así amaneció hoy en Santander. Unas nubes de tormenta sobre el horizonte querían tapar las vistas al sol. Se esfumaron al ver su poder.
Planchando la playa de Mataleñas
¿Cuál es el edificio más alto de Santander?
La Torre Feygon, en el número 7-8 de la calle Rubén Darío, frente a la segunda playa del Sardinero. Mide 51,435 metros de altura. Y gana por unos insignificantes 5 milímetros al edificio de la calle Alta, 46. Ambas construcciones son los techos de Santander. Si quieren saber más sobre el ‘skyline’ santanderino no se pierdan este artículo de @AlvaroMachinT porque es magnífico.
Yoga en el Sardinero
La gente de Airbnb ha venido esta Semana Grande a Santander a dar clases de yoga gratuitas en la primera del Sardinero. “Ayer hicimos una sesión a las 19,30 horas y la gente salió encantada”, dice Eva Roig, organizadora del evento. Hoy a la misma hora darán otra clase. Es apto para principiantes y sólo hay que llevar ropa cómoda. Además, tienen en marcha un concurso de fotos dirigido a los que estamos disfrutando de las fiestas de Santander. Para participar hay que colgar en Facebook (https://apps.facebook.com/easypromos-premium/promotions/16732) una foto relajante y conseguir 20 votos. Si cumples los requisitos entrarás en un sorteo de 200 euros de crédito de viaje en Airbnb para hacer una escapada.
Los fuegos artificiales tras iluminar el cielo
Con Roberto Brasero por la senda de Mataleñas
Hoy le hemos enseñado las maravillas santanderinas a Roberto Brasero, ya saben, el hombre del tiempo de Antena 3. El que en tantas ocasiones saca imágenes de Santander por la tele, el que nos ayuda a situarnos en el mapa porque entre el País Vasco y Asturias hay un espacio de tierra que se llama Cantabria. Es increíble pero todavía hay muchos que a estas alturas lo desconocen. Un paseo por la senda de Mataleñas y se le han quitado todos los males. Y menudo día bueno que nos ha salido. Ha comprobado en sus propias carnes que eso de que en Cantabria siempre llueve no es más que una falacia. Mírenlo, manga corta, bermudas y chanclas. ¡Qué bonita estampa veraniega! Sentado en una valla de madera y con el Sardinero de fondo. ¡Cómo para no venir a visitarnos!







