Los conductores santanderinos están que trinan. El final de semana ha sido un infierno debido a las obras del túnel de Centro Botín que han obligado a cortar la zona al tráfico. El cambio pilló por sorpresa a muchos y la entrada a Santander por Marqués de la Hermida se convirtió en una ratonera. A las once y media de hoy se ha vuelto a restablecer el tráfico rodado.








