bahía de santander

La Caseta de Bombas del Dique de Gamazo abre como asador de carnes y pescados

Comer carne y pescados asados en un edificio de 1888 será posible desde mañana en Santander. Deluz y Compañía abre nuevo restaurante en la Caseta de Bombas del Dique de Gamazo con la intención de insuflar vitalidad y energía en la zona de San Martín. Tras la barra están Carlos Zamora, alma del grupo Deluz, y Fausto Alonso, chef del local.

14 pescados, desde jargo, raya, chicharro o lubina, pasando por lenguado, mero y rodaballo; carnes de Cantabria como el lechazo de Polaciones y el cabrito de Picos de Europa; pimientos rellenos, arroz marinero, rabas santanderinas, quesos cántabros, salpicones en varias versiones y almejas a la sartén forman parte de la carta de más de 45 platos de La Caseta de Bombas.

“Traemos lo mejor de Cantabria a la mesa y soñamos con que nuestros clientes y amigos sientan en cada bocado la brisa del mar y el viento del norte que riega esta región, verde y azul”, cuenta Carlos a El Tomavistas.

Además de dar bien de comer, La Caseta de Bombas será un punto de encuentro cultural. “Nos gusta Santander, nos gusta su historia y nos emociona pensar que podemos actuar como transmisores de ella”, continúa Carlos. Con la ayuda de la agente cultural Marta Mantecón se han seleccionado fotografías antiguas sobre el Dique de Gamazo del Archivo General del Puerto y el Centro de Documentación de la Imagen de Santander (CDIS) para contar su historia. 23 años se tardó en construir el Dique de Gamazo, aunque estaba proyectado acabarlo en cuatro y su presupuesto se multiplicó por cinco. En la planta baja del edificio se proyectará un video que repasa los 100 años de historia de esta construcción naval.  Un espacio único para sentir de cerca la humedad y el olor del mar y empatizar con los trabajadores que durante ocho décadas formaron parte del Dique de Gamazo.

A partir del 10 de junio habrá talleres todos los sábados por la mañana para los más pequeños de la casa de dibujo y pintura, nudos marineros, pesca, barcos de cartón, origami marinero o collage, entre otros. En septiembre tomarán el protagonismo charlas, mesas redondas y coloquios con el mar de fondo y de leitmotiv.

Santander recupera con Deluz y Cia un nuevo espacio donde alimentar el cuerpo y el alma. Mucha suerte en esta nueva andadura.