‘Playa La Rabia’. Me encanta el mar. Lo llevo en la sangre isleña heredada de mis padres. Pero he descubierto la belleza del mar Cantábrico mucho después en la vida. Ese mar que le da el carácter a los que aquí viven, tranquilos, callados, introvertidos. Un mar que resulta más especial cuanto más gris estén los días, y de esos tenemos muchos! La paz que sentí durante este gris atardecer en Oyambre me trajo recuerdos del futuro: la paz del primer y último aliento. La paz del vacío. Autor: José Adán Niño

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