Valles Pasiegos

La ‘deshojá’ de los panojos en los Valles Pasiegos

Volviendo de nuevo al pasado.Terminando el proceso de los panojos. Hoy nos toca mostraros “La Deshoja”. Ésta consistía en deshojar las panojas para después poder desgranarlas. En esta actividad solían participar los abuelos y niños, se juntaban en el portal de una casa y junto con los vecinos se deshojaban las panojas. Durante la deshoja se comentaban historias vecinales, se cantaba y recitaban versos de la zona.Era también normal comer castañas y alguna copita de anís los mayores. Era una forma de unión familiar y vecinal que poco a poco se ha ido perdiendo. Muchas gracias a Rosa Crespo del Pozo por compartir.

La vida en los Valles Pasiegos: Recogiendo las panojas

¡Qué bien tener a gente en Cantabria como Rosa María Crespo que dedica su tiempo a preservar el patrimonio inmaterial de la región! Esta vez ha filmado la recolecta de las panojas y esto es lo que nos cuenta. “En el vídeo anterior estuvimos escopando los panojos y después de 15 días y gracias al sol y viento sur que nos acompaña estos días hemos podido recoger el fruto, la panoja. En esta ocasión nos acompañó con su sabiduría pasiega Gerardo, que nos enseñó y ayudó en la realización de la grabación. Contamos también con la participación de lesy, la burrina que ha participado en otros vídeos y Pichín el infatigable y fiel amigo. De nuevo mi agradecimiento más profundo a Fabi y a Cheli, siempre dispuestas a trasladarnos al pasado de esta manera tan especial y símpatica. No olvidar también a tod@s los vecinos de Sopuente en Selaya Cantabria, que de una u otra forma colaboran siempre en estos vídeos.También a Tony, el dueño de la burrita lesy , siempre también dispuesto a colaborar en todo”.

Así bordan las pasiegas


Hay una frase pasiega que dice que lo que no se habla, se borra. Así que Rosa Crespo del Pozo está dejando constancia con sus videos de Facebook de los usos y costumbres de los Valles Pasiegos. Es una cuestión de preservar todo ese patrimonio intangible que tenemos en Cantabria. “No buscamos protagonismo, buscamos reconocer y apreciar a tanta gente que nos precedió en estos trabajos, homenajearlos y recordarlos con mucho cariño”, dice Rosa Crespo.

Hoy, una vecina de Sopuente, Rosi Fernández, nos enseña y muestra sus habilidades en el arte del bordado que cada vez se realiza menos y se está perdiendo.